domingo, 8 de noviembre de 2026

PERÚ Y LOS PAPAS: TRES VISITAS, TRES MOMENTOS HISTÓRICOS

 Primera entrega: 

Juan Pablo II en el Perú (1985). El primer encuentro de un pontífice con el pueblo peruano.


Era 1985, en un contexto de grave crisis económica y de violencia terrorista protagonizada por Sendero Luminoso y el MRTA, que asolaba el Perú, cuando el papa Juan Pablo II llegó por primera vez al país.

El papa Juan Pablo II visitó varios países de América Latina en la década de los 80' . 
El escenario en el Perú era de violencia y crisis. 


En los 80’, el Perú atravesaba una de las etapas más complejas de su historia reciente. Bajo el segundo Gobierno del presidente Fernando Belaúnde Terry (1980-1985), el país afrontaba una profunda crisis económica, caracterizada por el aumento de los precios, el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades para recuperar el crecimiento económico.

A esta situación se sumaba la violencia política y terrorista, especialmente por las acciones de Sendero Luminoso, que habían extendido la inseguridad a diferentes regiones del territorio nacional.

Las consecuencias del conflicto afectaban de forma muy particular a las poblaciones rurales y a los sectores más vulnerables.

En este entorno social, económico y político, el 1 de febrero de 1985, el papa Juan Pablo II llegó por primera vez al Perú. Su visita, que se prolongó hasta el 5 de febrero, coincidió con los últimos meses del Gobierno de Belaúnde, antes de la transición presidencial de julio de ese mismo año.

El pontífice recorrió distintas regiones del país, desde Lima y Arequipa hasta Cusco, Ayacucho, Piura, Trujillo e Iquitos. Durante sus encuentros abordó cuestiones relacionadas con la fe, la justicia social, la dignidad humana, la pobreza y la necesidad de alcanzar la paz.

El mensaje del Papa Peregrino adquirió especial significado en un país que necesitaba recuperar la convivencia y fortalecer sus instituciones democráticas. En su discurso de bienvenida, Juan Pablo II expresó su deseo de contribuir a la paz, al diálogo y al respeto de los derechos de todos los peruanos.

La primera visita de un pontífice al Perú quedó así vinculada a un momento histórico en el que las dificultades económicas y la violencia convivían con las aspiraciones de esperanza y reconciliación de la sociedad peruana.











El recorrido de Juan Pablo II por el Perú 

(1-5 de febrero de 1985)

El primer viaje apostólico de un papa al Perú se desarrolló entre el 1 y el 5 de febrero de 1985. Durante esos cinco días, Juan Pablo II recorrió ciudades de la costa, sierra y la Amazonía peruana.

Los principales lugares de su visita fueron Lima, Callao, Arequipa, Cusco, Ayacucho, Piura, Trujillo e Iquitos.

También visitó Villa El Salvador, entonces un importante asentamiento urbano de la periferia de Lima. 

El papa Juan Pablo II descendió por la escalera del avión y, nada más pisar suelo peruano, se arrodilló para besarlo. Un gesto simbólico de humildad, respeto y afecto hacia la tierra y el pueblo que lo recibían. ( Foto de Internet) 



Encuentro de jóvenes con el papa Juan Pablo II . 
En Lima, más de un millón de jóvenes fueron a su encuentro en el Hipódromo de Monterrico.
Foto: Archivo Histórico El Comercio / El Comercio



  1.    Lima y Callao: el primer encuentro con el pueblo peruano

El 1 de febrero, Juan Pablo II llegó al aeropuerto Jorge Chávez, situado en el Callao. Fue recibido por el presidente de la República, Fernando Belaúnde Terry, autoridades civiles y religiosas y, sobre todo, miles de fieles.

En su discurso de bienvenida manifestó su agradecimiento al pueblo peruano y destacó la riqueza histórica del país, haciendo referencia al Imperio Inca, a sus raíces culturales y a las figuras religiosas que habían marcado la historia nacional.

Su mensaje inicial estuvo centrado en la paz, la solidaridad, la justicia y la convivencia. En un país afectado por la violencia política, el pontífice insistió en la necesidad de defender los derechos mediante el diálogo y no a través de la violencia.

Durante su estancia en Lima también mantuvo encuentros con los obispos peruanos, los jóvenes y las familias, con celebraciones religiosas en el hipódromo de Monterrico.

Un acontecimiento destacado: el 5 de febrero, antes de concluir su visita, se reunió con habitantes de Villa El Salvador, donde dirigió un mensaje a las poblaciones más desfavorecidas. 

Juan Pablo II saluda  a los peruanos en Villa El Salvador (1985)







2.Arequipa: la beatificación de Sor Ana de los Ángeles 
Arequipa fue uno de los escenarios religiosos más importantes de la visita. 

El 2 de febrero, coincidiendo con la festividad de la Presentación del Señor, Juan Pablo II presidió la beatificación de Sor Ana de los Ángeles Monteagudo (1602-1686), religiosa dominicana que había desarrollado su vida espiritual en el monasterio de Santa Catalina de Arequipa.

La ceremonia tuvo especial relevancia para la Iglesia peruana porque reconocía oficialmente la santidad de una religiosa vinculada a la historia religiosa de la ciudad.

Durante el mismo acto, el pontífice realizó la coronación pontificia de la imagen de la Virgen de Chapi, una de las principales advocaciones marianas del sur peruano.

Importancia histórica: la visita reforzó el reconocimiento de la tradición religiosa arequipeña y de sus figuras históricas.


3.- Cusco: encuentro con la herencia del Imperio inca

La presencia de Juan Pablo II en Cusco tenía un significado especial por la importancia histórica de esta ciudad, antigua capital del Imperio inca.

El programa oficial de la Santa Sede recoge una celebración religiosa en la Plaza de Armas el 1 de febrero y una liturgia de la Palabra el día 3.

En sus intervenciones, el pontífice se dirigió especialmente a las comunidades andinas y a los campesinos, reconociendo sus condiciones culturales y sociales.

Su mensaje hizo referencia a la solidaridad, la cooperación entre el campo y la ciudad, la dignidad de los trabajadores agrícolas y la necesidad de mejorar las condiciones de vida de las familias rurales.

También destacó la importancia de la cultura y de las tradiciones de las poblaciones andinas.

Importancia histórica: el encuentro permitió visibilizar a las comunidades campesinas y a las poblaciones indígenas de los Andes, en un país caracterizado por su diversidad cultural. 





El papa Juan Pablo II en el Cusco ( Perú, 1985) 



4.-   Ayacucho: un llamamiento contra la violencia
(3 de febrero de 1985) 

La visita a Ayacucho tuvo una dimensión especialmente significativa por la situación de violencia que atravesaba esta región.

Desde 1980, el departamento se encontraba entre los principales escenarios de la violencia desencadenada por Sendero Luminoso y la respuesta de las fuerzas del Estado.

El 3 de febrero, Juan Pablo II realizó un llamamiento dirigido a quienes participaban en la lucha armada.

Su intervención defendió la vida humana, rechazó la violencia como instrumento para alcanzar objetivos políticos y reclamó la búsqueda de caminos de reconciliación.

El mensaje adquirió una relevancia particular porque Ayacucho era una de las regiones más afectadas por el conflicto interno peruano.

Importancia histórica: el pontífice situó la paz y el respeto a la vida en el centro de su mensaje a una sociedad profundamente afectada por la violencia. 


Juan Pablo II en Ayacucho ( Perú, 1985) / Foto: Vatican Media/Aci Prensa





Fragmento del mensaje del papa Juan Pablo II en Ayacucho (Perú), 
durante su visita apostólica de 1985.


5. Callao: atención a los enfermos y ancianos
     4 de febrero de 1985

El Callao volvió a formar parte de su recorrido el 4 de febrero.

En esta ocasión, Juan Pablo II mantuvo un encuentro con personas enfermas y ancianas.

Su mensaje estuvo dirigido a reconocer la dignidad de quienes atravesaban situaciones de enfermedad, sufrimiento o dependencia.

La visita permitió destacar la dimensión social y humana de su viaje, más allá de las grandes celebraciones multitudinarias. 


6.-   Piura: encuentro con la comunidad del norte
        4 de febrero de 1985

En Piura, el pontífice presidió una liturgia de la Palabra y se encontró con la comunidad católica de esta región del norte peruano.

Su intervención estuvo relacionada con la evangelización y la historia de la presencia cristiana en el territorio.

Piura representa un espacio importante en la historia del norte del Perú, tanto por su trayectoria histórica como por su identidad cultural y religiosa.

Importancia histórica: la visita acercó el mensaje pontificio a las comunidades del norte del país y permitió reconocer su tradición religiosa. 


El 4 de febrero de 1985 por primera vez, el Papa Juan Pablo II llegó a Piura, una ciudad que hasta ese momento seguía con los estragos de El Fenómeno El Niño de 1983. En aquella ocasión, el Papa Peregrino mediante su mensaje a los piuranos, los alentó a levantarse y seguir siendo solidarios en medio del desastre; además, reconoció a Piura como “La puerta de la fe” para todo el Perú.


7.   Trujillo: un mensaje dirigido a los trabajadores
       4 de febrero de 1985


La visita a Trujillo tiene un significado especial dentro de este recorrido, especialmente por su importancia histórica y cultural en el norte peruano.

El 4 de febrero, Juan Pablo II celebró una misa dedicada a los trabajadores.

En su homilía abordó cuestiones relacionadas con la dignidad del trabajo, la justicia social y la responsabilidad de construir una sociedad más solidaria.

El encuentro estuvo dirigido a hombres y mujeres que, mediante su actividad laboral, contribuían al desarrollo de sus familias y de la sociedad.

Importancia histórica: el mensaje puso de relieve la dimensión social del trabajo y la necesidad de reconocer la dignidad de los trabajadores. 


 Visita de Juan Pablo II en Trujillo (Perú)  04 de febrero de 1985.
El Papa, abordo del papamóvil, es recibido por una multitudinaria bienvenida 
en la ciudad de Trujillo. 
Foto: Archivo Histórico de El Peruano / Rivera

El papa Juan Pablo II en Trujillo - Perú. Año 1985


8.      Iquitos: el encuentro con los pueblos indígenas        de la Amazonía
       5 de febrero de 1985 

El último día de su recorrido por el Perú, Juan Pablo II llegó a Iquitos, en la región amazónica.

Allí mantuvo un encuentro con representantes de las comunidades indígenas de la Amazonía.

Fue uno de los momentos más significativos de su viaje por la diversidad cultural del país. El pontífice se encontró con poblaciones que vivían en territorios de difícil acceso y cuyas tradiciones, formas de organización y relación con la naturaleza constituían una parte fundamental de la identidad amazónica.

Durante su intervención reconoció la dignidad de estos pueblos y la importancia de respetar sus culturas.

Importancia histórica: la visita permitió dar visibilidad a las comunidades indígenas amazónicas y a una realidad peruana distinta de la costa y de los Andes. 



Juan Pablo II en Iquitos - Perú . Año 1985. 


Viaje apostólico del papa Juan Pablo II al Perú, en febrero de 1985.
En la imagen, el pontífice durante su visita a Iquitos, en la Amazonía peruana.


Reflexión: «La violencia, venga de donde venga, engendra mayor violencia y no es el camino adecuado para alcanzar la justicia»

La primera visita de Juan Pablo II fue mucho más que un acontecimiento religioso. Su recorrido permitió acercarse a un país de profundas diferencias geográficas, culturales y sociales: desde las grandes ciudades de la costa hasta las comunidades campesinas de los Andes y los pueblos indígenas de la Amazonía.

En febrero de 1985, el Perú atravesaba una etapa de crisis económica y violencia política. En ese contexto, el mensaje del pontífice giró alrededor de cuestiones que trascendían el ámbito estrictamente religioso: la dignidad humana, la justicia social, la solidaridad y la paz.

Su viaje quedó registrado como un acontecimiento importante de la historia contemporánea peruana y como el primer encuentro de un pontífice con el pueblo del Perú.

Uno de los mensajes que resonó con mayor fuerza a lo largo del territorio nacional fue su firme llamamiento contra la violencia: «La violencia, venga de donde venga, engendra mayor violencia y no es el camino adecuado para alcanzar la justicia». 

Una reflexión especialmente significativa en un Perú marcado entonces por el terrorismo, la inseguridad y los enfrentamientos, donde el pontífice reivindicó la paz, el diálogo y el respeto a la vida como caminos para construir una sociedad más justa.

Juan Pablo II en el Cusco- Perú. 
El Papa luce un vistoso poncho andino tras la liturgia en la 
explanada de Sacsayhuaman. 
El Santo Padre coronó a la Virgen del Carmen
 de Paucartambo antes miles de fieles. 



Vìdeo realizado del 2013, recordando la visita del papa. 
 Hace 41 años llegó al Perú el Papa Juan Pablo II. 


Titulares sobre la visita del papa Juan Pablo II al Perú, en 1985. 
Archivo histórico del Comercio. 



Segunda visita: mayo de 1988

Juan Pablo II regresó al Perú entre el 14 y el 16 de mayo de 1988, durante el primer Gobierno de Alan García Pérez. A diferencia de su primer viaje, esta segunda visita se concentró en Lima y tuvo como acontecimiento central la clausura del V Congreso Eucarístico y Mariano de los Países Bolivarianos, celebrada el 15 de mayo en el Campo de San Miguel.

Durante su breve estancia, el pontífice se reunió con religiosos, jóvenes, representantes del mundo de la cultura y la empresa, y dirigió un mensaje a los internos de los centros penitenciarios. También consagró el Perú a Nuestra Señora de la Evangelización. En un país que continuaba atravesando una profunda crisis económica y una creciente violencia terrorista, Juan Pablo II volvió a transmitir un mensaje de paz, solidaridad, justicia y reconciliación.

 Juan Pablo II visitó Perú por segunda vez en el marco del Congreso Eucarístico Mariano Bolivariano. En esta ocasión permaneció cuarenta horas en el país. Archivo EP (Internet) 


Fuentes, enlaces y vídeos:


Otros vídeos relacionados: 

Discurso del Papa Juan Pablo II en Piura 
1985


Segunda visita del papa Juan Pablo II al Perú.
V Congreso Eucarístico y Mariano de los Países Bolivarianos,
(1988) 



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