sábado, 15 de junio de 2019

Arte y mitología : El Fauno danzante

El Fauno danzante ( foto tomada en el Museo de Arte Contemporáneo de Valladolid ) 
La pieza romana original tiene la siguiente inscripción en su base: P.C.L (Pondo Centum Quinquginta)

Es una figura masculina coronado con hojas de roble, barbada y tiene tallada una sonrisa eternamente maliciosa. Su autor, es el escultor napolitano Scognamiglio, quien realizó una reproducción del original que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. 

En una época, donde se representaban a los dioses, semidioses y atletas como símbolo de la perfección y un ideal de vida en la cultura griega ( gran parte _con otros nombres_ también heredado de culturas más antiguas) y posteriormente transmitido al Imperio Romano. 

Sin embargo, la belleza del arte griego, ocultaba un lado oscuro, sobre todo, cuando se trataba de contentar a sus dioses, y un ejemplo de ello, son las ceremonias que se organizaban al culto de Dionisos, señor del vino, emblema del teatro, de la locura y de los misterios. 

En los desfiles o agasajos al dios Dionisos, los concurrentes eran liberados de las normas vigentes en esa época, y reinaba un estado de excepción ,  y acompañaba el séquito (thiasos) de Ménades formado por mujeres enajenadas, doblegadas a una frenética danza, seres mitológicos,  y semianimales, que festejaban el culto embriagados, entregándose al baile desenfrenado, la locura y la pérdida de control. 

El culto griego a Dionisos tuvo influencia en las ceremonias de los dioses del Imperio Romano, ( o eran los mismos con nombres latinos ) sobre todo, gustaba mucho en estas festividades, la ausencia de represión,  y el desenfreno, costumbres y prácticas muy habituales en el pueblo romano, atraídos por el vino y los placeres de la vida, es el caso, en la figura del Fauno ( versión latina del sátiro )

El Fauno, es un personaje híbrido, con cuerno de cabra y pequeña cola, que se fusionó en la fiesta central del culto dionisíaco ( por el mestizaje de la cultura griega y romana ) danzando un complicado paso de puntillas, al mismo tiempo levanta los brazos y chasquea los dedos. 

La pieza original del Fauno danzante fue encontrada en 1830 en el atrio principal de una casa, en Pompeya, el lugar donde fue localizado la pequeña escultura es conocido como la Casa del Fauno, se cree que es un original griego del siglo II a. C.  o una copia de gran calidad, que se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles

Fue en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, donde el escultor Scognamiglio reprodujo una copia, que ingresó en 1884 en las colecciones del desaparecido Museo Nacional de Reproducciones Artísticas ( Madrid ).  La réplica de bronce, de gran calidad, conserva el espíritu artístico griego,  y la sensualidad de la obra original pompeyana, por la representación de los estados de ánimo y de la psyché, el alma en general. 

La escultura pompeyana original ( y la reproducción de Scognamiglio ) tiene una altura de 80 cm , una anchura de 30 cm y de profundidad  30 cm.  El Fauno danzante tiene una corona de hojas de roble, está en actitud de bailar, con los brazos extendidos en alto, el izquierdo a mayor altura que el brazo derecho y sosteniéndose sobre las puntas de los pies, adelantado la pierna derecha, y se encuentra sobre una tarima cuadrangular. 


El Fauno danzante ( foto tomada en el Museo de Arte Contemporáneo de Valladolid ) 
La pieza romana original tiene la siguiente inscripción en su base: P.C.L (Pondo Centum Quinquginta)



Copia moderna de la antigua estatuilla romana en bronce de Fauno bailando que da nombre a la Casa del Fauno de Pompeya, como deidad protectora. La pieza original se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles



El mito del Fauno 

Es una de las divinidades más populares y antiguas de la mitología romana, y muchas veces se ha relacionado con el dios Pan, por tener características, cualidades y rasgos muy parecidos. La costumbre de las ceremonias de esa época, como en todas las festividades empíreas y sobrehumanas, consistían en  rendir culto a sus dioses y, precisamente, detrás de esos rituales, siempre existían mitos y leyendas de personajes y héroes legendarios, convertidos con el paso del tiempo, en divinidades. 

Fauno, según el mito, fue uno de los reyes de Lacio, hijo de Pico, nieto de Saturno y padre de Latino con la ninfa Marica.  Según la tradición, Fauno había impulsado la agricultura y la cría de ganado entre sus súbditos, y también habría sobresalido como cazador. 

De acuerdo al mito, Fauno habría conocido y recibido en su reino Lacio a Heracles ( Hércules para los latinos ) y el arcadio  Evandro al que supuestamente concedió un vasto territorio del reino, y que tiempo después, este territorio, se convertiría en la ciudad de Roma. 

Fauno está considerado un personaje importante y trascendental en la agricultura y en el origen de la religión en Lacio, colocándolo, según el escritor latino Lactancio, a la altura histórica de Numa Pompillo. Se cree ( según los pocos datos que existen ) que el rey Fauno, gobernó Lacio aproximadamente en el año 1300 a. C. y, posiblemente el primer rey en construir templos para los dioses, pero, también en establecer sacrificios humanos  ( los sacrificios humanos, se realizaron en casi todas las culturas y pueblos del mundo, desde tiempos remotos ) en memoria a su abuelo Saturno, así como glorificar en el monte Palatino un santuario al dios Luperco

Entre la historia y el mito de personajes legendarios y primarios que rodearon la vida del rey Fauno, puede ser, en medio de batallas, enfermedades, hambrunas, desastres naturales, guerras, nuevas conquistas, asentamientos y fundaciones de nuevos reinos, poco a poco, con el paso de los siglos, esos dignatarios fundacionales se fueron diluyendo, convirtiéndose de primeros gobernadores o reyes fundadores de carne y hueso,  a seres sobrenaturales o dioses, olvidando por completo la parte humana e histórica de los protagonistas. 

Posiblemente, es lo que pasó con el rey Fauno ( por los pocos datos que existen ) que tras su muerte, fue transformado en dios, elevándolo a una deidad protectora del reino, por su rol y trabajo en la agricultura y la ganadería. Fauno fue idolatrado en dos formas : como el dios de los campos y los pastores, y como divinidad oracular y profética.    

Como dios oracular y profético, se creía que declaraba el futuro del hombre a veces en sueños y, en otras ocasiones, los mensajes eran comunicados mediante voces desconocidas (después de realizar un ritual de culto ) a quienes dormían en sus recintos, tumbándose sobre el vellón de los corderos sacrificados. 

Según la mitología, Fauno tenía una hermana llamada Fauna, y ambos fueron padres de los sátiros y de los faunos; los dos hermanos se convirtieron en divinidades proféticas, algunos estudiosos especialistas en los mitos, sostienen que Fauno es muy semejante a Favonio, uno de los dioses del viento llamados Anemoi. Es decir, con el transcurso del tiempo –finalmente –  se veneró a Fauno como a un oráculo, considerándole el protagonista de apariciones espectrales y sonidos terroríficos, así como un ser divino lujurioso, libertino y deshonesto que habitaba en los bosques,  y muy apasionado de las ninfas.


Fauno, era el dios de los campos, de los bosques y de los pastores. También era una divinidad oracular y profética, que siguiendo un ritual, transmitía sus mensajes a través de los sueños. Esta escultura del Fauno,  forma parte de  la decoración del  jardín de la Casa de Sorolla, que el pintor mandó a realizar aproximadamente en el año 1911. La escultura es una copia de la antigua estatuilla romana de bronce del Fauno danzante, que se encuentra en la Casa del Fauno, en Pompeya.
Foto tomada en la Casa Museo de Joaquín Sorolla ( Madrid )

El laberinto del Fauno, es una película de género drama y fantástico, donde uno de los personajes principales es un fauno.  Escrita, producida y dirigida por Guillermo del Toro. La historia acontece durante la Guerra Civil Española, con narraciones y escenas tristes y trágicas, muchas veces, inherentes en todas las guerras, donde la gran mayoría pierde, sobre todo los inocentes, como los niños. Precisamente, la película se centra en una niña en medio de una guerra o conflicto civil, y su fantasía - imaginación o realidad (Guillermo del Toro, nunca confirmó o lo uno o lo otro) que la lleva a conocer en el bosque de los pinares de San Rafael (Segovia - España ) a un Fauno.
La mitología del Fauno retorna, pero, en esta ocasión, a través de la magia del cine. 


El culto al Fauno 

A pesar de la poca información histórica del rey Fauno, sí ha llegado hasta nosotros algunos datos sobre la tradición de sus ceremonias y su culto –cuando fue transformado en un ser divino– , una muestra de esas referencias se ha transmitido a través del poeta romano Virgilio,  en su epopeya la Eneida, obra escrita I a. C.  

(...) 
"De Eneas sepultura a su nodriza Cayeta, y costeando las riberas de Italia, pasa por junto a la isla de Circe y llega a la boca del Tíber, por el cual penetra en sus naves, y desemboca en la costa del Lacio, regido a la sazón por el Latino; allí ve cumplido el vaticinio de la cruel Celeno, y reconoce que aquélla es la tierra que le destinan los Hados. – Envía emisarios al rey Latino para pedirle alianza. Descripción del templo de Pico. Acoge con bondad Latino las proposiciones de Eneas, le envía magníficos presentes y le ofrece la mano de su hija Lavinia, que los oráculos de su padre Fauno y las respuestas de los augures destinan a un príncipe extranjero. Irritada Juno, recurre a la infernal Alecto para que suscite discordias entre teucros y latinos, con el fin de impedir aquellas bodas, a que es también opuesta la reina Amata, esposa de Latino, empeñada en casar a Lavinia con Turno, rey de los rútulos".
(...) 

"Además, un día en que Lavinia estaba al lado de su padre quemando en los altares castos inciensos vióse ¡ cosa horrible!, prender el fuego en sus largos cabellos y arder con resonante llama todas sus galas e inflamarse su velo real y su rica diadema de pedrerías; luego se la vio rodeada de humo y roja luz rociar con fuego todo el palacio. Terrible y maravilloso declararon este portento los augures; porque, si bien prometía a Lavinia fama y destino insignes, amenazaba al pueblo con terrible guerra. 
Cuidadoso el rey de estos prodigios, va a consultar los oráculos de su fatídico padre Fauno en las selvas donde resuena el caudaloso raudal de la sagrada fuente Albunea,  que, cubierta de opacas sombras, exhala mefíticos vapores. Allí acuden en los casos dudosos a pedir oráculos las gentes de Italia y toda la Enotria ; allí, cuando el sacerdote lleva sus dones y se echa a dormir en las callada noche sobre las pieles extendidas de las ovejas sacrificadas, ve en sueños revolotear muchos espectros de maravillosa manera y oye varias voces y disfruta los coloquios de los dioses y hace llegar sus palabras hasta el Aqueronte en los profundos avernos. Allí también entonces el padre Latino, a fin de obtener oráculos, había inmolado, conforme al rito, cien lanudas ovejas y yacía acostado sobre sus extendidas pieles, cuando de pronto salió de lo más hondo de la selva ( o bosques ) una voz que decía: "No pienses, hijo mío, en dar tu hija a un esposo latino ni creas en las ya preparadas bodas. Vendrá un yerno extranjero, con cuya alianza se levantará nuestro nombre hasta las estrellas y cuyos descendientes verán sometidas a sus pies y regidas por sus leyes cuantas naciones contempla el sol recorriendo uno y otro Océano". No recató el rey Latino esta respuesta de su padre Fauno ni el aviso que le diera en la callada noche; antes ya la Fama voladora lo había difundido por todas las ciudades ausonias cuando la juventud troyana llegó a aferrar su armada en la herbosa ribera". 

(...) 

"Dijo, y en estos términos le contestó Ilioneo : "¡Oh rey, linaje ilustre de Fauno, no una negra borrasca nos ha obligado a arribar a tus playas, acosados por la olas, ni las estrellas ni las costas nos han hecho perder el rumbo. Con maduro acuerdo y voluntad firme venimos a esta ciudad, arrojados de nuestro reino, el más grande en otro tiempo, que veía el sol en su carrera de uno a otro confín del Olimpo...".  
Suspenso Latino al oír estas razones de Ilioneo, quédase inmóvil, clavado en el suelo, fijos en él los ojos, revolviéndolos con atención profunda; lo que tan perplejo le tiene no es tanto ni las recamadas vestiduras de púrpura ni el cetro de Príamo cuanto el pensar en las bodas de su hija; al mismo tiempo medita en el oráculo del antiguo Fauno. Aquel extranjero es, sin duda, el yerno que le anuncian los hados y el que destinan a sucederle en su reino bajo felices auspicios, del cual ha de nacer una egregia y valerosa prole destinada a subyugar el orbe entero". 

(...) 

La Eneida - Libro VII
Virgilio 
nota del texto anterior : uno de los párrafos más importantes de la epopeya,  donde el oráculo de Fauno vaticina la etapa del Imperio Romano y posiblemente todas sus ramificaciones en forma de reinos y países que nacerían a partir del imperio, incluso, después de su declive, su gradual decadencia y finalizando su caída –del Imperio Romano de Occidente– con la conquista de los pueblos bárbaros. 

"Había, por dicha, en aquel sitio un acebuche de amargas hojas consagrado a Fauno, árbol venerado en otro tiempo de los mareantes que, salvados de las olas, acostumbraban clavar en él su ofrendas a aquella divinidad de Laurento y suspender ropas votivas de sus ramas; mas ignorantes de esto los Teucros, habían derribado el sagrado árbol con los demás, con objeto de despejar el campo de batalla; en él quedó fija la lanza de Eneas que, asestada con recio ímpetu, fue a hincarse en las tortuosas raíces. Bajóse Eneas y pugnó por arrancarla para arrojársela a su enemigo, a quien no podía alcanzar a la carrera: entonces Turno, loco de pavura, "¡Oh Fauno!, exclamó, compadécete de mí; y tú, ¡oh tierra excelente!, retén esa lanza, si siempre os di el debido culto que los secuaces de Eneas han profanado con esta guerra...". 

La Eneida - Libro XII 
Virgilio



Fauno, era el dios de los campos, de los bosques y de los pastores. También era una divinidad oracular y profética, que siguiendo un ritual, transmitía sus mensajes a través de los sueños. Esta escultura del Fauno,  forma parte de  la decoración del  jardín de la Casa de Sorolla, que el pintor mandó a realizar aproximadamente en el año 1911. La escultura es una copia de la antigua estatuilla romana de bronce del Fauno danzante, que se encuentra en la Casa del Fauno, en Pompeya.
Foto tomada en la Casa Museo de Joaquín Sorolla ( Madrid ) 

Fauno, era el dios de los campos, de los bosques y de los pastores. También era una divinidad oracular y profética, que siguiendo un ritual, transmitía sus mensajes a través de los sueños. Esta escultura del Fauno,  forma parte de  la decoración del  jardín de la Casa de Sorolla, que el pintor mandó a realizar aproximadamente en el año 1911. La escultura es una copia de la antigua estatuilla romana de bronce del Fauno danzante, que se encuentra en la Casa del Fauno, en Pompeya.
Foto tomada en la Casa Museo de Joaquín Sorolla ( Madrid ) 


Fauno niño tocando una flauta de pan, por Hans Makart.



El Fauno danzante ( foto tomada en el Museo de Arte Contemporáneo de Valladolid ) 
La pieza romana original tiene la siguiente inscripción en su base: P.C.L (Pondo Centum Quinquginta)



El Fauno danzante ( foto tomada en el Museo de Arte Contemporáneo de Valladolid ) 
La pieza romana original tiene la siguiente inscripción en su base: P.C.L (Pondo Centum Quinquginta)



Imagen de Pompeya, donde se encontró una escultura del Fauno.
 La pieza original del Fauno danzante fue encontrada en 1830 en el atrio principal de una casa en Pompeya, y  se cree que es un original griego del siglo II a. C.  o una copia de gran calidad, que se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. 


Fotografía de Pompeya, donde se encontró una escultura del Fauno.
 La pieza original del Fauno danzante fue encontrada en 1830 en el atrio principal de una casa en Pompeya, y  se cree que es un original griego del siglo II a. C.  o una copia de gran calidad, que se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. 


El laberinto del Fauno, es una película de género drama y fantástico, donde uno de los personajes principales es un fauno.  Escrita, producida y dirigida por Guillermo del Toro. La historia acontece durante la Guerra Civil Española, con narraciones y escenas tristes y trágicas, muchas veces, inherentes en todas las guerras, donde la gran mayoría pierde, sobre todo los inocentes, como los niños. Precisamente, la película se centra en una niña en medio de una guerra o conflicto civil, y su fantasía - imaginación o realidad (Guillermo del Toro, nunca confirmó o lo uno o lo otro) que la lleva a conocer en el bosque de los pinares de San Rafael (Segovia - España ) a un Fauno.
La mitología del Fauno retorna, pero, en esta ocasión, a través de la magia del cine. 


El laberinto del Fauno, es una película de género drama y fantástico, donde uno de los personajes principales es un fauno.  Escrita, producida y dirigida por Guillermo del Toro. La historia acontece durante la Guerra Civil Española, con narraciones y escenas tristes y trágicas, muchas veces, inherentes en todas las guerras, donde la gran mayoría pierde, sobre todo los inocentes, como los niños. Precisamente, la película se centra en una niña en medio de una guerra o conflicto civil, y su fantasía - imaginación o realidad (Guillermo del Toro, nunca confirmó o lo uno o lo otro) que la lleva a conocer en el bosque de los pinares de San Rafael (Segovia - España ) a un Fauno.
La mitología del Fauno retorna, pero, en esta ocasión, a través de la magia del cine. 










Bibliografía y enlaces : 

La Eneida de Virgilio, con el prólogo de Carlos García Gual. 





















 El balandrito


































































No hay comentarios:

Publicar un comentario